Baricco, Alessandro: Seda

 

Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca

Delicada, poética, sugerente, Seda (1996) es una novela de silencios, de miradas y sentimientos no expresados que reflexiona sobre el amor, el deseo o la imposibilidad de explicar ciertas cosas con palabras.

Con una prosa sencilla y muy musical, el autor, Alessandro Baricco (Turín, 1958), logra crear una atmósfera que trasciende el relato y deja una sensación de enorme belleza e intensidad. El ritmo, las repeticiones, las pausas marcan el estilo de una historia que no precisa de grandes descripciones ni diálogos para transmitir una emoción honda y mostrar la esencia más recóndita del ser humano.

Ambientada en la Francia del S. XIX, la trama sigue la peripecia de Hervé Joncour, un comerciante dedicado al negocio de la seda que a raíz de una caída en la producción europea de gusanos debe viajar a Japón para comprarlos allí.

En ese lugar, un país lejano, misterioso y desconocido para la Europa de la época, junto al hombre que controla la producción de gusanos de seda conocerá también a una joven: una muchacha sin rasgos orientales, siempre a su lado, siempre callada, que lo fascina de inmediato. El encuentro transformará enseguida su percepción del mundo y dará a los siguientes viajes un cariz más íntimo que comercial.

En casa, mientras tanto, su esposa Helène lo aguarda con inquietud creciente, con un amor que representa la estabilidad, la complicidad de toda una vida compartida frente a la pulsión de lo enigmático y lo desconocido.

Baricco evita en todo momento el dramatismo, narra de forma muy contenida, a base de episodios breves, dejando que los sentimientos se revelen a través de pequeños gestos y detalles. Y con todo ello arma una aventura que es en realidad la del viaje interior del protagonista hacia sus propio deseos y contradicciones.

La diferencia entre amar a una persona o la imagen que de ella se construye es uno de los temas centrales del relato. La fascinación de Hervé por la joven japonesa nace de lo desconocido, de una idealización irreal que alimenta en su mente una pasión callada, compatible con el amor por la esposa. No son amores opuestos, al contrario: Hervé ama profundamente a su mujer pero anhela también un chispazo de aventura, de algo que parece no ser para él.

El misterio, la búsqueda de lo inalcanzable, la escisión entre deseo y realidad, la huella de lo invisible, la importancia de lo cotidiano, su fragilidad… salpican toda la novela, una historia preciosa, llena de simbolismo, emocional y muy profunda pese a su brevedad.

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