Blog

Von Armin, Elizabeth: Todos los perros de mi vida

 

Los seres humanos pueden decepcionar, cambiar o alejarse, mientras que los perros aman con una fidelidad absoluta.

Humor, nostalgia, ternura, ironía… conviven en estas memorias que Elizabeth Von Armin (1866-1941) insiste en no calificar de tales, narradas a través de los perros que acompañaron su vida. Autora de novelas memorables (Elizabeth y su jardín alemán, Un abril encantado, Vera,  Expiación, Amor…), esta es quizá su obra más íntima y entrañable, una colección de historias protagonizadas por los catorce perros que tuvo a lo largo de su vida, donde inevitablemente acaba escribiendo sobre sí misma.

Nacida en Sidney en 1866 con el nombre de Mary Annette Beauchamp y criada en Inglaterra, la vida de Eliizabeth Von Armin aparece marcada por los viajes, dos matrimonios infelices, la maternidad, el éxito literario y una inquebrantable independencia intelectual. En una época en que pocas mujeres lograban construir una carrera literaria, ella lo hizo. Publicó más de veinte libros y ganó el reconocimiento de miles de lectores. Continuar leyendo «Von Armin, Elizabeth: Todos los perros de mi vida»

Smith, Dorothy Evelyn: Oh, qué espléndida música

 

¡Oh, qué espléndida música la del tambor lejano!

Rubayat, Omar Jayam

Dorothy Evelyn Smith (1893-1969) es otra de esas autoras olvidadas durante décadas cuya obra comienza ahora a ser recuperada (Editorial Trotalibros). Hija de un pastor metodista, Yorkshire fue el paisaje de su infancia y el universo que marcaría su literatura. Hacia 1911, la familia marchó a Londres donde ella estudió arte y luego se casó. También allí, durante la Primera Guerra Mundial, trabajó en el Ministerio de Guerra mientras comenzaba a publicar cuentos y poemas. No sería hasta los años cuarenta, sin embargo, cuando despuntaría como novelista.

Oh, qué esplendida música, su primera novela, fue escrita durante los bombardeos alemanes en plena Segunda Guerra Mundial: al final de la mesa de la cocina mientras las bombas caían alrededor de la casa, rememoraba la propia autora tiempo después. Algo que dota de especial significado a una obra centrada en el recuerdo de un mundo pacífico e inocente que parecía perdido para siempre. Continuar leyendo «Smith, Dorothy Evelyn: Oh, qué espléndida música»

Lunes

 

Despertador, ojos de sueño, vuelta a clase y a la rutina de una semana interminable. Lunes. ¿A quién le gustan los lunes? A nadie. Álex los odiaba con toda su alma. Ya el domingo por la tarde notaba el mal humor que presagiaba su llegada, preparaba con desgana la mochila y suspiraba por el viernes. Los viernes eran por su puesto su día favorito. Y sin embargo, de un tiempo a esta parte algo había cambiado. La vida se le había vuelto del revés y los lunes le parecían de pronto el mejor día del mundo. Los esperaba con impaciencia, contando las horas para que el fin de semana terminara de una vez, disimulando con los amigos, guardando en secreto su rareza. Continuar leyendo «Lunes»

Webb, Mary: Siete para un secreto

 

Y sufrir es volverte sensible al cosmos y todo lo que alberga, desde una mota de polvo hasta el alma de un poeta

Ambientada, como todas las novelas de Mary Webb (1881-1927), en el condado de Shoropshire, al Oeste de  Inglaterra, Siete para un secreto (1922) narra la historia de Gillian Lovekin, una joven huérfana de madre, hija de un granjero rico, obsesionado por casarla con un buen partido. Mientras tanto, ella (coqueta y caprichosa) sueña aventuras y amores de novela, ajena al amor real que Robert, uno de los trabajadores de la granja, le profesa en silencio, sin atreverse nunca a manifestarlo a causa de su posición social y el más que probable rechazo del padre.

La llegada al pueblo de un forastero que pronto se fija en ella, adinerado, galante, pero con un oscuro secreto en su pasado, articulará el triángulo amoroso que sirve de base a una trama llena de humor y buena dosis de misterio. Un enigma que atrapa al lector desde el comienzo. Continuar leyendo «Webb, Mary: Siete para un secreto»

Miedo

 

Cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos

Herman Hesse

Tengo miedo. No quiero sentir lo que siento y tengo miedo. A que dejen de quererme, a las burlas, al desprecio, a la falta de ternura. He aprendido a mirar el mundo en silencio, a callar y asumir mis derrotas. Me asusta tanto ser como soy… Trato de evitarlo y no lo consigo. Sé lo que todos esperan de mí e intento adaptarme, pero… En esa lucha mueren mis sueños y nace una mentira. Es algo inevitable. Y triste. Y confuso. Y tan doloroso… Memorizo gestos y comportamientos, reprimo mi esencia y a base de artimañas he logrado (creo) engañar a los demás, pero la extrañeza que late en mi pecho sigue en él. No se va. Nunca se va.

─ ¡Ay, por Dios, qué chiquillo! ─reniega mamá cada tarde, cuando al volver de clase me encierro en mi cuarto, rehúyo con premura sus besos y empieza enseguida a sonar Rosalía para acallar mis sollozos─, ¡qué adolescencia más mala, Señor, con lo cariñoso que era este niño de pequeño! Continuar leyendo «Miedo»

El pintor

 

En el silencio denso del Alcázar, Velázquez se detuvo frente al lienzo. Afuera, entre adulaciones y envidias palaciegas, la corte bullía de intrigas pero dentro de su estudio el mundo parecía detenido, el tiempo se deshilaba en pigmentos y solo la luz mandaba. Contuvo la respiración sin darse cuenta y expulsó luego el aire en un suspiro. Una sensación de vértigo recorría su cuerpo y un apunte de sonrisa asomó a sus labios. Lo había logrado, su obra más ambiciosa, la más simbólica y compleja estaba terminada. Una pequeña infanta delicada y luminosa, sus damas atentas, un mastín tendido en el suelo con indiferencia, el reflejo de un espejo insinuado en la pared, una puerta abierta como a otra dimensión. Y un pintor. Un hombre de mirada inteligente, con la paleta entre las manos, orgulloso de su oficio, que daba a cada personaje su lugar y dentro del cuadro creaba otro, cual truco de magia sutil e inesperado. Continuar leyendo «El pintor»

Dickens, Monica: Mariana

 

El pasado, se tenía que aferrar al pasado, que era incuestionable

Bisnieta del mismísimo Charles Dickens, Monica Dickens (1915-1992) logró construir una identidad literaria propia al margen del peso de su apellido. Autora de más de treinta novelas, columnas de prensa, libros infantiles… fue tremendamente prolífica y popular en su momento. Rebelde e inconformista, antes de dedicarse por completo a la escritura y pese a la acomodada situación familiar, trabajó en diversos oficios, desde enfermera a empleada doméstica, pasando por actriz, locutora o auxiliar durante la guerra en una fábrica de aviones. Toda esa experiencia vital acabaría filtrándose luego en sus novelas y ella misma la relatará finalmente en su autobiografía (Un libro abierto).

Publicada en 1940, Mariana fue su segunda novela, una obra de juventud, semiautobiográfica, fruto de un contexto social en proceso de cambio respecto al papel de la mujer, sus ansias de independencia y el modo en que se iba alejando de los roles tradicionales. Continuar leyendo «Dickens, Monica: Mariana»

Hustvedt, Siri: Historias de fantasmas

 

Vivo en una casa encantada, habitada por un fantasma que Paul y yo creamos juntos, un «nosotros» que ya no existe

Novelista, ensayista, intelectual interesada por la filosofía, la psicología o la neurociencia, galardonada entre otros muchos reconocimientos con el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2019, Siri Husvedt se ha consolidado como una de las voces más importantes de la literatura contemporánea. Identidad y memoria siempre en el centro de su obra, son también los temas que aborda en su último libro, Historias de fantasmas, una reflexión profunda sobre el duelo, el amor, los recuerdos… provocada por la muerte de su esposo, Paul Auster, tras más de cuarenta años de vida en común. Continuar leyendo «Hustvedt, Siri: Historias de fantasmas»

Pérez–Reverte, Arturo: El capitán Alatriste

 

No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente

Periodista y corresponsal de guerra durante más de veinte años, Arturo Pérez‒Reverte (Cartagena, 1951) es uno de los escritores españoles más leídos y reconocidos de las últimas décadas. Crítico y desencantado, su experiencia como reportero se filtra inevitablemente en el tono de su literatura, siempre impregnada de cierta crudeza y una aproximación nada romántica al concepto de heroísmo. Un mundo, el de sus novelas, habitado por personajes complejos, llenos de contradicciones, intereses y lealtades que determinan su comportamiento, donde nunca se puede hablar de maldad o bondad absoluta. Algo presente en todas sus historias pero que alcanza una especial dimensión en Las Aventuras del Capitán Alatriste, serie iniciada en 1996 (ocho entregas desde entonces) con la clara intención de recuperar el espíritu del Siglo de Oro español desde una perspectiva honesta y desmitificadora, menos idealizada y más humana, para rescatar la historia de un periodo de abrumador esplendor artístico pero también de clara decadencia política.

Diego Alatriste y Tenorio, el protagonista de esta historia, es un veterano de los tercios de Flandes que sobrevive en el Madrid del S.XVII prestando sus servicios a quien pueda  pagarlos. Un hombre orgulloso, taciturno y cansado, fiel a un código de honor personal que ya poco significa en un mundo que desaparece veloz. Continuar leyendo «Pérez–Reverte, Arturo: El capitán Alatriste»

Mansfield, Katherine: Los Burnell

 

Le hablaba a su madre con la voz especial que las mujeres usan por la noche entre ellas, como si hablaran en sueños o desde el fondo de una cueva

Katherine Mansfield (1888-1923) fue una de las figuras más influyentes del modernismo anglosajón, especialmente en el ámbito del relato corto. Nacida en Wellington, Nueva Zelanda, y formada literariamente en Europa, su obra, breve pero muy innovadora, aparece marcada por la exploración de la vida interior, las tensiones familiares y la aparente insignificancia de pequeños momentos bajo los que late sin embargo una gran complejidad emocional.

Dentro de su producción, los relatos centrados en la familia Burnell ocupan un lugar fundamental, hasta el punto de ser considerados por muchos críticos como el núcleo más ambicioso y autobiográfico de su obra. Relatos independientes que comparten espacio, personajes, atmósfera y forman parte de un mismo ciclo narrativo, a través de los cuales la autora retrata con detalle la vida de una familia neozelandesa  de clase media, claramente inspirada en su infancia. Historias que en lugar de desarrollar una trama tradicional muestran escenas cotidianas: una mudanza al campo, un día de verano junto al mar, conversaciones, silencios…, donde la aparente falta de acción es deliberada. Mansfield sustituye el desarrollo argumental clásico por una atención extrema a la memoria y la emoción. Rompe la narración omnisciente y lineal propia del S. XIX para adoptar una técnica próxima al flujo de conciencia (algo muy propio de Virginia Woolf o James Joyce) donde alterna puntos de vista y se detiene en detalles, gestos e impresiones sensoriales. El tiempo, así, se dilata o se fragmenta y la relevancia de los acontecimientos externos es mucho menor a la del modo en que los viven los personajes. Continuar leyendo «Mansfield, Katherine: Los Burnell»