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Miedo

 

Cada sentimiento que lastimamos es una estrella que apagamos

Herman Hesse

Tengo miedo. No quiero sentir lo que siento y tengo miedo. A que dejen de quererme, a las burlas, al desprecio, a la falta de ternura. He aprendido a mirar el mundo en silencio, a callar y asumir mis derrotas. Me asusta tanto ser como soy… Trato de evitarlo y no lo consigo. Sé lo que todos esperan de mí e intento adaptarme, pero… En esa lucha mueren mis sueños y nace una mentira. Es algo inevitable. Y triste. Y confuso. Y tan doloroso… Memorizo gestos y comportamientos, reprimo mi esencia y a base de artimañas he logrado (creo) engañar a los demás, pero la extrañeza que late en mi pecho sigue en él. No se va. Nunca se va.

─ ¡Ay, por Dios, qué chiquillo! ─reniega mamá cada tarde, cuando al volver de clase me encierro en mi cuarto, rehúyo con premura sus besos y empieza enseguida a sonar Rosalía para acallar mis sollozos─, ¡qué adolescencia más mala, Señor, con lo cariñoso que era este niño de pequeño! Continuar leyendo «Miedo»

El pintor

 

En el silencio denso del Alcázar, Velázquez se detuvo frente al lienzo. Afuera, entre adulaciones y envidias palaciegas, la corte bullía de intrigas pero dentro de su estudio el mundo parecía detenido, el tiempo se deshilaba en pigmentos y solo la luz mandaba. Contuvo la respiración sin darse cuenta y expulsó luego el aire en un suspiro. Una sensación de vértigo recorría su cuerpo y un apunte de sonrisa asomó a sus labios. Lo había logrado, su obra más ambiciosa, la más simbólica y compleja estaba terminada. Una pequeña infanta delicada y luminosa, sus damas atentas, un mastín tendido en el suelo con indiferencia, el reflejo de un espejo insinuado en la pared, una puerta abierta como a otra dimensión. Y un pintor. Un hombre de mirada inteligente, con la paleta entre las manos, orgulloso de su oficio, que daba a cada personaje su lugar y dentro del cuadro creaba otro, cual truco de magia sutil e inesperado. Continuar leyendo «El pintor»

Dickens, Monica: Mariana

 

El pasado, se tenía que aferrar al pasado, que era incuestionable

Bisnieta del mismísimo Charles Dickens, Monica Dickens (1915-1992) logró construir una identidad literaria propia al margen del peso de su apellido. Autora de más de treinta novelas, columnas de prensa, libros infantiles… fue tremendamente prolífica y popular en su momento. Rebelde e inconformista, antes de dedicarse por completo a la escritura y pese a la acomodada situación familiar, trabajó en diversos oficios, desde enfermera a empleada doméstica, pasando por actriz, locutora o auxiliar durante la guerra en una fábrica de aviones. Toda esa experiencia vital acabaría filtrándose luego en sus novelas y ella misma la relatará finalmente en su autobiografía (Un libro abierto).

Publicada en 1940, Mariana fue su segunda novela, una obra de juventud, semiautobiográfica, fruto de un contexto social en proceso de cambio respecto al papel de la mujer, sus ansias de independencia y el modo en que se iba alejando de los roles tradicionales. Continuar leyendo «Dickens, Monica: Mariana»

Hustvedt, Siri: Historias de fantasmas

 

Vivo en una casa encantada, habitada por un fantasma que Paul y yo creamos juntos, un «nosotros» que ya no existe

Novelista, ensayista, intelectual interesada por la filosofía, la psicología o la neurociencia, galardonada entre otros muchos reconocimientos con el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2019, Siri Husvedt se ha consolidado como una de las voces más importantes de la literatura contemporánea. Identidad y memoria siempre en el centro de su obra, son también los temas que aborda en su último libro, Historias de fantasmas, una reflexión profunda sobre el duelo, el amor, los recuerdos… provocada por la muerte de su esposo, Paul Auster, tras más de cuarenta años de vida en común. Continuar leyendo «Hustvedt, Siri: Historias de fantasmas»

Pérez–Reverte, Arturo: El capitán Alatriste

 

No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente

Periodista y corresponsal de guerra durante más de veinte años, Arturo Pérez‒Reverte (Cartagena, 1951) es uno de los escritores españoles más leídos y reconocidos de las últimas décadas. Crítico y desencantado, su experiencia como reportero se filtra inevitablemente en el tono de su literatura, siempre impregnada de cierta crudeza y una aproximación nada romántica al concepto de heroísmo. Un mundo, el de sus novelas, habitado por personajes complejos, llenos de contradicciones, intereses y lealtades que determinan su comportamiento, donde nunca se puede hablar de maldad o bondad absoluta. Algo presente en todas sus historias pero que alcanza una especial dimensión en Las Aventuras del Capitán Alatriste, serie iniciada en 1996 (ocho entregas desde entonces) con la clara intención de recuperar el espíritu del Siglo de Oro español desde una perspectiva honesta y desmitificadora, menos idealizada y más humana, para rescatar la historia de un periodo de abrumador esplendor artístico pero también de clara decadencia política.

Diego Alatriste y Tenorio, el protagonista de esta historia, es un veterano de los tercios de Flandes que sobrevive en el Madrid del S.XVII prestando sus servicios a quien pueda  pagarlos. Un hombre orgulloso, taciturno y cansado, fiel a un código de honor personal que ya poco significa en un mundo que desaparece veloz. Continuar leyendo «Pérez–Reverte, Arturo: El capitán Alatriste»

Mansfield, Katherine: Los Burnell

 

Le hablaba a su madre con la voz especial que las mujeres usan por la noche entre ellas, como si hablaran en sueños o desde el fondo de una cueva

Katherine Mansfield (1888-1923) fue una de las figuras más influyentes del modernismo anglosajón, especialmente en el ámbito del relato corto. Nacida en Wellington, Nueva Zelanda, y formada literariamente en Europa, su obra, breve pero muy innovadora, aparece marcada por la exploración de la vida interior, las tensiones familiares y la aparente insignificancia de pequeños momentos bajo los que late sin embargo una gran complejidad emocional.

Dentro de su producción, los relatos centrados en la familia Burnell ocupan un lugar fundamental, hasta el punto de ser considerados por muchos críticos como el núcleo más ambicioso y autobiográfico de su obra. Relatos independientes que comparten espacio, personajes, atmósfera y forman parte de un mismo ciclo narrativo, a través de los cuales la autora retrata con detalle la vida de una familia neozelandesa  de clase media, claramente inspirada en su infancia. Historias que en lugar de desarrollar una trama tradicional muestran escenas cotidianas: una mudanza al campo, un día de verano junto al mar, conversaciones, silencios…, donde la aparente falta de acción es deliberada. Mansfield sustituye el desarrollo argumental clásico por una atención extrema a la memoria y la emoción. Rompe la narración omnisciente y lineal propia del S. XIX para adoptar una técnica próxima al flujo de conciencia (algo muy propio de Virginia Woolf o James Joyce) donde alterna puntos de vista y se detiene en detalles, gestos e impresiones sensoriales. El tiempo, así, se dilata o se fragmenta y la relevancia de los acontecimientos externos es mucho menor a la del modo en que los viven los personajes. Continuar leyendo «Mansfield, Katherine: Los Burnell»

Mulder, Elisabeth: Alba Grey

 

Pero no me moriré hasta que llegue mi nieta. Esperaré a que llegue mi nieta para morirme

El viejo marqués de Brixia agoniza en su palacio florentino y, como dicta la tradición, la familia entera ha acudido a despedirle. Su mujer, sus sobrinos, los hijos de estos, también el servicio, todos aguardan un final que parece inevitable. Pero él se rebela contra la enfermedad y contra el tiempo. Sus asuntos aún no están en orden y no, no morirá, no todavía. Su única nieta, Alba, va de camino a Florencia desde Norteamérica y precisa hablar con ella. Es la única persona en quien confía, la única a quien puede encomendar la misión que él ya no podrá cumplir en vida.

La niña tiene en ese momento catorce años y pronto se convertirá en la depositaria de un secreto familiar y un encargo que podría cambiar su destino. Continuar leyendo «Mulder, Elisabeth: Alba Grey»

Algo perfecto

 

 

Mis tres libros favoritos, el aroma del café, un destello de sol en la ventana, la complicidad de tu mirada, el balbuceo de un bebé, las tardes de cine, el rumor de las olas en verano, la ternura en las caricias, los juegos de los niños en el parque, una flor deshojada en su vaso de cristal, el gesto amable de un desconocido, las horas de lectura, el sabor del chocolate, la alegría de un encuentro inesperado, los bailes tontos en medio del salón, tu risa, la compañía de la radio en las mañanas… Las arrugas de tu rostro, el calor de tu mano en la mía, la paz que inunda despacito mi alma, el suspiro con que se la lleva el alba… Y esa lágrima que, al cerrar mis ojos, escapa de los tuyos, serena y resignada. Continuar leyendo «Algo perfecto»

García Márquez, Gabriel: Cien años de soledad

 

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo

Periodista, novelista, cuentista, Nobel de Literatura en 1982, emblema del llamado boom latinoamericano y figura central del realismo mágico, Gabriel García  Márquez (1927-2014) fue uno de los escritores más influyentes de la literatura en castellano del S. XX. Cien años de soledad (1967), su obra más icónica, se convirtió muy pronto en un fenómeno mundial, vendió millones de ejemplares y fue traducida a decenas de idiomas.

Junto a Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar o Carlos Fuentes entre otros, formó parte de un movimiento literario capaz de abordar la realidad latinoamericana mediante nuevas técnicas narrativas, experimentales en ese momento e imbuidas de una rara mezcla de fantasía y realidad. Continuar leyendo «García Márquez, Gabriel: Cien años de soledad»

Dolores ajenos

 

El hambre es la consecuencia de que determinadas personas no tengan suficiente comida. No es la consecuencia de que no haya suficiente comida.

    Amartya Sen (Nobel Economía)

«Hambre en el mundo. Acabar con el hambre en el mundo». Frase hecha. Lugar común. Moscas. Árboles sin sombra. Niños de ojos grandes, tripa hinchada y piernas flacas. Casas de adobe. Muerte convertida en cliché.

Imagina no haber tenido nunca comida suficiente, no tener agua, luz, no haber visto nunca una ciudad. Imagina tu cuerpo consumido por el hambre, el dolor, la debilidad, la letargia que anticipa su final. Imagina el llanto de tus hijos desnutridos, la agonía silenciosa de tu pueblo, la dentellada de una plaga que a nadie parece importar. Imagina haber nacido en las costuras del mundo, sin futuro ni oportunidad. Imagina…

Un hombre corre al hospital con su pequeño en brazos. Las lágrimas caen lentas por sus mejillas agrietadas. La muerte le pisa los talones y él llora un imposible: un niño que acude a la escuela, un muchacho que consigue un trabajo, un hombre que crea una familia y cuida al padre cuando viejo. Continuar leyendo «Dolores ajenos»