Wharton, Edith: Los niños

 

Su único problema es que son demasiado ricos. Por eso están tan inquietos.

Contemporánea de Virginia Woolf, discípula de Henry James, amiga de Scott Fitzgerald, Jean Cocteau, Hemingway…, Edith Wharton (Nueva York, 1862 – Saint Brice Sous Forêt, 1937) fue la primera mujer en obtener el premio Pulitzer de novela («La edad de la inocencia»), ser nombrada doctora honoris causa por la  Universidad de Yale y reconocida con la medalla de oro del Instituto Nacional de las Artes y las Letras de Estados Unidos.

Muy respetada en su momento, cultivó con éxito todos los géneros destacando siempre su estilo por una aguda crítica social, frecuentemente disfrazada de ironía, hacia esa clase alta americana de finales del S. XIX de la que ella misma formaba parte y cuyos prejuicios tan bien conocía. Continuar leyendo «Wharton, Edith: Los niños»

En las arenas del Sáhara

 

Un ruido sordo en el motor lo puso sobre aviso. Algo no iba bien. El avión vibraba, se estremecía, se inclinaba a izquierda y derecha sin control. Perdía altura a gran velocidad e iba a estrellarse de un momento a otro. No lograba enderezar el rumbo.

Desabrochó nervioso el cinturón que lo ataba al asiento del aparato, abrió el cristal de la carlinga y saltó al vacío. Cayó despacio sobre un inmenso océano amarillo, sin dunas, sin oasis, sin lugar alguno hacia el que caminar. Estaba preso del desierto, aislado del mundo, abandonado a su suerte.

Un torbellino de arena lo cegó un instante y la melancolía invadió su alma. Cerró los ojos con fuerza y al abrirlos la sorpresa lo dejó sin respiración. Continuar leyendo «En las arenas del Sáhara»

Munro, Alice: ¿Quién te crees que eres?

 

El amor te despoja del mundo

Publicado por primera vez en 1978 e inédito hasta ahora en castellano, «¿Quién te crees que eres?» (Lumen Editorial) es un libro de cuentos que narra la vida entrelazada de dos mujeres, Flo y su hijastra Rose, a lo largo de cuarenta años. Diez historias que funcionan a la perfección como relatos independientes pero que, leídas de modo lineal, podrían ser también consideradas capítulos de una novela breve.

Con un estilo sencillo y sobrio, Munro nos asoma a la cotidianeidad de estas dos mujeres, dos personajes profundos y contradictorios a quienes presenta en diferentes etapas de su vida para mostrar sus miedos, ambiciones o esperanzas, sus victorias, sus logros y derrotas. Continuar leyendo «Munro, Alice: ¿Quién te crees que eres?»

Ana

 

Aún es muy temprano, apenas amanece, cuando harto de dar vueltas y más vueltas en la cama Alfredo decide levantarse. Hoy es su aniversario. Quizá eso lo haya puesto algo nervioso. «¡Qué tontería!», piensa, mientras a oscuras se calza las zapatillas de andar por casa y se acerca a la ventana. Nunca estuvo atento a efemérides ni fechas y ahora de pronto lo emocionan sin motivo: lo toman por sorpresa y al menor descuido lo rompen en llanto. Traiciones de  la edad.

Al otro lado del cristal, la ciudad se despereza: ruge el metro bajo el asfalto, apagan las aceras sus últimas farolas, consuela una madre, tras el tabique de su cuarto, la hambrienta impaciencia de un bebé. Continuar leyendo «Ana»

Konan, Venance: Los Catapila, esos ingratos

 

¿Cómo va a plantarse un civil delante de un militar y decirle que ha ganado las elecciones?

Periodista y doctor en Derecho por la Universidad de Niza, Venance Konan (Costa de Marfil, 1958) obtuvo en 1993 el premio al mejor periodista de investigación de Costa de Marfil por una serie de reportajes en torno a la guerra de Libia y al problema de la droga en su país. En 2012 resulto asimismo galardonado con el Gran Premio Literario de África Negra que otorga cada año la Asociación de Escritores en Lengua Francesa. Apenas traducido al castellano y por ello aún muy desconocido en España, ha sido la editorial «2709 books» (especializada en literatura africana) quien recientemente ha comenzado a publicar su obra en formato digital. Continuar leyendo «Konan, Venance: Los Catapila, esos ingratos»

Abismo

 

El nombre de mi hermana ardía como fuego entre sus labios: «Amalia..», susurraba con premura y ella, lívida como la muerte, acudía en silencio a la llamada. Regresaba luego a la habitación, se acostaba junto a mí y, sin una palabra, fingía dormir. No lo hacía. Lloraba. Daba vueltas en la cama y lloraba el resto de la noche. Una mañana, mientras desayunábamos, papá me miró con sorpresa: «¡pero cuánto has crecido, mi niña!», murmuró bajito, «esta noche jugaré contigo». Mamá clavó sobre mí sus ojos de hielo, Amalia tembló estremecida y yo… yo sonreí nerviosa sin comprender qué sucedía. Continuar leyendo «Abismo»

En blanco

 

Un pequeño texto autobiográfico era el único requisito del concurso. «Nada complicado», pensé y, con un evidente y quizá algo temerario exceso de optimismo, acepté el reto. Desordenadas y vertiginosas, breves fotogramas de una película sin trama ni guión, una secuencia de imágenes perdida hacía mucho entre los pliegues de mi memoria, extraviada por descuido en ese leve espacio que separa alma y corazón, asaltaba de pronto, casi casi a traición, mi mente por sorpresa y de puntillas, a un cruel abismo de añoranza sin remedio la asomaba: días lejanos de escuela; largos, lentos y perezosos veranos; lecturas cómplices o embusteras; noches sin dormir; amigos, viajes, estudios, amores… Alegrías, derrotas, sueños y penas.

Pero pasaba el tiempo, el plazo de entrega −tictac, tictac− corría y ni una sola letra tintaba de negro el blanco de aquella odiosa página a toda hora abierta en la pantalla de mi ordenador: intimidatoria, parpadeante, a la espera. Continuar leyendo «En blanco»

Ginzburg, Natalia: El camino que va a la ciudad y otros relatos

 

Yo odiaba nuestra casa. Odiaba la sopa verde y amarga que mi madre nos ponía delante cada noche y odiaba a mi madre

Primera novela de Natalia Ginzburg, «El camino que va a la ciudad» fue inicialmente publicada (bajo pseudónimo) en 1942, en una época en que, a causa de las actividades políticas del marido, la autora se había visto obligada a refugiarse junto a su familia en un pequeño pueblo de los Abruzzos.

Es de ese contexto, de ese paisaje y ese ambiente, de donde nace la historia de Delia, una muchacha de dieciséis años atrapada en una vida de la que ansía escapar, que sueña marchar un día a la ciudad, que sabe que solo a través del matrimonio (como tiempo atrás hiciera su hermana) logrará alcanzar su sueño. Continuar leyendo «Ginzburg, Natalia: El camino que va a la ciudad y otros relatos»

Dostoievski, Fiódor: Noches blancas

 

No ha sido más que un sueño

Breve y bellísima novela de Fiódor Dostoievski, «Noches blancas» narra la relación entre dos jóvenes tras el encuentro casual del protagonista con una muchacha a quien una noche descubre llorando sobre la barandilla de un puente. A partir de ahí y durante tres noches más, esas famosas noches blancas del verano de San Petersburgo, asistimos al nacimiento de una amistad que no tendrá para los personajes el mismo significado ni valorarán ambos del mismo modo.

Él es un hombre que nunca ha estado enamorado, un solitario que vive en un mundo de sueños; ella una muchacha que sufre por amor sujeta por completo a la autoridad de una abuela ciega y desconfiada que asfixia su vida; ambos arrastran una historia triste y solitaria de la que nace una complicidad y una relación muy especial.

Texto poético, elegante, reflexivo y muy delicado que plantea temas tan importantes como la soledad, el amor, la incomunicación, la esperanza o el desengaño. Una historia que atrapa y es puro sentimiento.