Victoriano, R. Ariel: Escarcha

 

Una vez que la escarcha cruje por la presencia de la ternura, es inevitable que se comience a derretir.

Diecinueve cuentos integran esta Antología (la tercera tras «El sonido de la tristeza» y «Páginas Barrocas») del escritor argentino Raúl Ariel Victoriano. Diecinueve historias aparentemente heterogéneas conectadas sin embargo todas ellas por el relato de pequeños y casi siempre inadvertidos dramas cotidianos, a medio camino sus protagonistas  entre la fatalidad y la esperanza, atravesadas sus vidas por una tristeza serena sin rastro de amargura.

Desamparo, soledad, pérdida, dolor, resignación pero también inocencia, compasión, ingenuidad, emoción y sentimiento es lo que encontramos en estos relatos. La belleza que ocultan las rutinas, la indefensión y la ternura que late en la vejez, la inmortalidad del amor, la escritura como redención… Continuar leyendo «Victoriano, R. Ariel: Escarcha»

Choque generacional

 

¡Me agotan! ¡Esta familia mía despedaza mi paciencia! Tradición, normas, responsabilidades…  Sieeempre el mismo discurso, sieeempre la misma regañina, sieeempre esos odiosos aires suyos de superioridad. Muy joven ─dicen ellos que soy─ demasiado joven e inexperta todavía para comprender la importancia inmensa de nuestros ritos, de nuestras costumbres, de nuestros blablabla… ¡Ja! ¡Si supieran! No entienden nada. Mucha clarividencia, mucha perspicacia pero… nada de nada. Ni lo intentan, vaya. Y lo peor es que ni siquiera me escuchan, ¡maldita sea! Habitan un mundo inexistente. Un edén de fantasía. Un paraíso que se extingue bajo sus pies y no se dan cuenta. ¡Qué ciegos están! Traición, llamaron a mi feliz innovación ¡Traición! Y de inmediato mi varita y mis hechizos requisaron. Castigada como una criatura, ¡qué vergüenza! Los tiempos cambian y también nosotros habremos de cambiar algo con ellos, digo yo. Y, sí, por supuesto, reconozco que mucho más romántico, más adorable y cautivador, quizás, resulte transformar ratones y calabazas en carruajes y zapatos de cristal pero las niñas de hoy en día ya no sueñan ser princesas y gracias a mi (¿imprudente?) picardía, mirad cuan radiante y orgullosa conduce ahora Cenicienta su ferrari por toda la ciudad. Continuar leyendo «Choque generacional»

Fedra

 

El amor debería estar prohibido. Te da muy poco y te lo quita todo.

Estrenada en el pasado festival de Mérida, se representa estos días en Valencia «Fedra» bajo dirección de Luis Luque y en la adaptación que del mito hace Paco Becerra. Es ésta una Fedra diferente, inspirada al parecer en una versión del clásico griego anterior a la ahora conocida que en algún momento se perdió. Una historia con tintes muy actuales que se centra en la lucha interna de la protagonista frente a la difícil elección entre deber y sentimiento a que en un determinado momento la expone la vida. Enferma de amor, enamorada de su hijastro, ella se debate entre sincerarse y afrontar su deseo −en torno a ese deseo se articula toda la función− o mantenerse fiel a la moralidad y a los eternos y siempre implacables convencionalismos sociales. Continuar leyendo «Fedra»

Nostalgia

 

Una caricia, una sonrisa, un beso suave y a soñar… «dulces sueños, mi amor».
Antiguas noches de invierno se cuelan de improviso en mis recuerdos y, casi casi a traición, entre melancolías y nostalgias al instante los enredan. Noches de mimos y risas; de confidencias e ilusiones; de planes de futuro y proyectos de aventura; de carantoñas y cuentos antes de dormir, siempre cómplice algún libro entre sus manos: Peter Pan, La Isla del Tesoro, Mujercitas…  Noches tiernas con sabor a infancia: hojaldre y chocolate caliente, pijama y zapatillas, nervios y deberes apresurados en la cama. Tan lejano ahora todo ya… Tiempos de candor e ingenuidad que la vida detuvo para siempre en un instante eterno. Antes del espanto y del dolor. Antes del silencio, de la indiferencia, del perverso maleficio que secuestró la inocencia de su alma. Antes de que las hadas traicionaran su magia y los monstruos ganaran, implacables, la batalla. Antes de tantas lágrimas a destiempo derramadas sobre pupitres ardientes de vergüenza y rabia. Antes de aquella última carta… Cuando mi niña era feliz y en mi corazón habitaba la alegría, la poesía y la esperanza.

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Equívocos

 

Cada noche, en la frágil intimidad de un cuarto cerrado, tras la puerta que blinda del mundo una huraña vida adolescente, se obra el milagro. En silencio. Casi en secreto. Al resguardo de miradas indiscretas, al abrigo de perversos comentarios, a salvo por fin de incomprensiones, de juicios y crueles veredictos, de maliciosas sonrisas… entre brochas y pinceles, espuma y brillantina, secadores, lacas y paletas de colores −rojo en los labios, negro en las pestañas, melocotón en las mejillas− poco a poco, muy despacio, desgarro y culpa ceden paso a esperanza y alegría y cual asombroso e insólito truco de magia −abracadabra− una niña entonces sonríe. Continuar leyendo «Equívocos»

Matute, Ana María: Primera memoria

 

Algo había, como un gran mal, debajo de la tierra…

Con «Primera memoria», ganadora del premio Nadal en 1959, inició Ana Mª Matute la trilogía conocida como «Los mercaderes» de la que forman también parte «Los soldados lloran de noche» y «La trampa».

Narrada en primera persona, desde la voz de una protagonista ya adulta que muchos años después recuerda a la niña que fue, es ésta una novela desesperanzada y muy cruel en torno a la pérdida de la inocencia y los inevitables abismos que de improviso y con frecuencia frente a nosotros se abren al alcanzar la madurez. Continuar leyendo «Matute, Ana María: Primera memoria»

Inclemencia

 

Como un enjambre tras recibir la pedrada de un niño, como una marioneta a la que un dios cruel cortó los hilos, como un ángel sin alas en tierra hostil abandonado… Aturdido, perplejo, malherido por tu traición y por tu olvido, clamo tu nombre, suplico tu ayuda, lloro mi espanto y mi destierro. Tú, a mi dolor indiferente, giras el rostro y entonces… entonces al fin comprendo. Triste, incómodo fantasma de una guerra antigua y olvidada, errante peregrino sin asilo, desde mi orilla y tu frontera, noche y día, sin  fe  ni esperanza, pese a todo −¡ay, Europa!−  sueño contigo. Continuar leyendo «Inclemencia»

La golondrina

 

Lo que realmente nos hace humanos es nuestra capacidad de sentir como propio el dolor de los demás.

Inspirada en el atentado islamista que en 2016 tuvo lugar en Estados Unidos, en un bar de Orlando, «La golondrina» (Teatro Olympia de Valencia), escrita por Guillem Clua y dirigida por Josep Mª Mestres, es una reflexión profunda en torno al dolor, al sufrimiento y a las consecuencias del odio. A través de la historia de Amelia, rígida profesora de canto rota por la muerte de un hijo y de Ramón, alumno que reclama su ayuda para, en homenaje a la madre fallecida, poder interpretar la nana que da nombre a la obra, el texto plantea en realidad temas tan hondos como la incomunicación, las relaciones familiares, el miedo, el duelo, la culpa, la vergüenza, la fragilidad del ser humano o el inmenso poder sanador que siempre tienen  amor y  perdón. El modo, al fin, en que  afrontamos el dolor o la importancia del camino a elegir cuando lo impensable, casi lo imposible, sucede. Continuar leyendo «La golondrina»

Hosseini, Khaled: Mil soles espléndidos

 

Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas, o los mil soles espléndidos que  se ocultaban tras sus muros.

«Mil soles espléndidos» fue tras la famosísima «Cometas en el cielo» la segunda novela de Khaled Hosseini e igual que ocurría en aquella, más  allá de las peripecias de los personajes,  nos enfrenta con su relato el autor a casi tres décadas de la historia reciente de Afganistán, desde la invasión soviética hasta la implantación del régimen talibán y la posterior ocupación americana. Continuar leyendo «Hosseini, Khaled: Mil soles espléndidos»

En horas bajas

 

Desde que murió nada ha salido bien. Tan ilusionado como estaba con su nueva condición, tantos trucos como había aprendido, tantos ensayos y al fin… ¡un fiasco total! eso ha resultado. ¿Para esto tanto esfuerzo? refunfuña con amargura, al filo del más sobrenatural ataque de nervios que podáis imaginar. Pese a todo él es un profesional y noche tras noche −esperanzado, infatigable− continúa intentándolo. Apariciones espectrales, rechinar de dientes, espeluznantes chirridos… Pero ocurre que ya nadie cree en los fantasmas y así no hay modo de trabajar. Y sabe que no es su culpa pero ¡ay! es tanta su vergüenza… Continuar leyendo «En horas bajas»