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Cuento de invierno

 

Anochecía sobre la batalla. La negrura del invierno difuminaba lentamente brumas y horizonte y un día para la historia −mortífera y sangrienta como pocas aquella jornada de diciembre− dejaba tras ella. Había comenzado a nevar y muy pronto habría de borrar la tempestad las huellas del horror, la borrasca inclemente del combate todavía a esa hora tan visible en la llanura. Hoyos de lodo, charcos de lluvia, caminos deshechos, pasos de hombres a pie o a caballo, carros pesados…  Austerlitz ardía entre las sombras.

Un viento glacial recorría el corazón de Europa y el eco lejano de un redoble de  tambores, de un caótico clamor de trompetas, estandartes, sables, bayonetas… arrastraba en su estela.

Un tumulto de lodo y sangre empapaba la tierra a la espera de que al fin, poco a poco, con su inmaculado manto, la nieve lo cubriera. Continuar leyendo «Cuento de invierno»

Barberá, Francesc: El hombre que cabía en la palma de su mano

 

…Se acurrucó entre sus dedos y apretó el puño con todas sus fuerzas

«El hombre que cabía en la palma  de su mano» de Francesc Barberá, es una originalísima colección de relatos breves, tan breves que más que de microrrelatos habría que hablar en muchos casos de nanorrelatos.

Suicida

Se arrojó a su vacío interior

Discreción

El inmortal se llevó su secreto a la tumba

Insisten mucho los amantes del género en la importancia de que nunca un microrrelato pueda confundirse con un chiste, una ocurrencia, una anécdota o un aforismo. Por muy breve que sea la narración debe contener siempre una historia, un cuento que para completarse precisará del otro lado una lectura activa, inteligente y cómplice. Eso es exactamente lo que encontramos en este libro, una serie de pequeñas y muy variadas historias que, saltando de un género a otro, se mueven entre la ironía, el humor (negro casi siempre) la crítica social, la ternura, la fantasía… todas ellas construidas de un modo muy inteligente y muy cuidado. Logra siempre el autor encontrar la palabra exacta, juega con elipsis y silencios que obligan al lector a adivinar lo que sucede, sorprende con ingeniosísimos juegos de palabras y nos introduce poco a poco en un mundo propio y muy particular. Continuar leyendo «Barberá, Francesc: El hombre que cabía en la palma de su mano»

Victoriano, R. Ariel: Escarcha

 

Una vez que la escarcha cruje por la presencia de la ternura, es inevitable que se comience a derretir.

Diecinueve cuentos integran esta Antología (la tercera tras «El sonido de la tristeza» y «Páginas Barrocas») del escritor argentino Raúl Ariel Victoriano. Diecinueve historias aparentemente heterogéneas conectadas sin embargo todas ellas por el relato de pequeños y casi siempre inadvertidos dramas cotidianos, a medio camino sus protagonistas  entre la fatalidad y la esperanza, atravesadas sus vidas por una tristeza serena sin rastro de amargura.

Desamparo, soledad, pérdida, dolor, resignación pero también inocencia, compasión, ingenuidad, emoción y sentimiento es lo que encontramos en estos relatos. La belleza que ocultan las rutinas, la indefensión y la ternura que late en la vejez, la inmortalidad del amor, la escritura como redención… Continuar leyendo «Victoriano, R. Ariel: Escarcha»

Choque generacional

 

¡Me agotan! ¡Esta familia mía despedaza mi paciencia! Tradición, normas, responsabilidades…  Sieeempre el mismo discurso, sieeempre la misma regañina, sieeempre esos odiosos aires suyos de superioridad. Muy joven ─dicen ellos que soy─ demasiado joven e inexperta todavía para comprender la importancia inmensa de nuestros ritos, de nuestras costumbres, de nuestros blablabla… ¡Ja! ¡Si supieran! No entienden nada. Mucha clarividencia, mucha perspicacia pero… nada de nada. Ni lo intentan, vaya. Y lo peor es que ni siquiera me escuchan, ¡maldita sea! Habitan un mundo inexistente. Un edén de fantasía. Un paraíso que se extingue bajo sus pies y no se dan cuenta. ¡Qué ciegos están! Traición, llamaron a mi feliz innovación ¡Traición! Y de inmediato mi varita y mis hechizos requisaron. Castigada como una criatura, ¡qué vergüenza! Los tiempos cambian y también nosotros habremos de cambiar algo con ellos, digo yo. Y, sí, por supuesto, reconozco que mucho más romántico, más adorable y cautivador, quizás, resulte transformar ratones y calabazas en carruajes y zapatos de cristal pero las niñas de hoy en día ya no sueñan ser princesas y gracias a mi (¿imprudente?) picardía, mirad cuan radiante y orgullosa conduce ahora Cenicienta su ferrari por toda la ciudad. Continuar leyendo «Choque generacional»

Fedra

 

El amor debería estar prohibido. Te da muy poco y te lo quita todo.

Estrenada en el pasado festival de Mérida, se representa estos días en Valencia «Fedra» bajo dirección de Luis Luque y en la adaptación que del mito hace Paco Becerra. Es ésta una Fedra diferente, inspirada al parecer en una versión del clásico griego anterior a la ahora conocida que en algún momento se perdió. Una historia con tintes muy actuales que se centra en la lucha interna de la protagonista frente a la difícil elección entre deber y sentimiento a que en un determinado momento la expone la vida. Enferma de amor, enamorada de su hijastro, ella se debate entre sincerarse y afrontar su deseo −en torno a ese deseo se articula toda la función− o mantenerse fiel a la moralidad y a los eternos y siempre implacables convencionalismos sociales. Continuar leyendo «Fedra»

Nostalgia

 

Una caricia, una sonrisa, un beso suave y a soñar… «dulces sueños, mi amor».
Antiguas noches de invierno se cuelan de improviso en mis recuerdos y, casi casi a traición, entre melancolías y nostalgias al instante los enredan. Noches de mimos y risas; de confidencias e ilusiones; de planes de futuro y proyectos de aventura; de carantoñas y cuentos antes de dormir, siempre cómplice algún libro entre sus manos: Peter Pan, La Isla del Tesoro, Mujercitas…  Noches tiernas con sabor a infancia: hojaldre y chocolate caliente, pijama y zapatillas, nervios y deberes apresurados en la cama. Tan lejano ahora todo ya… Tiempos de candor e ingenuidad que la vida detuvo para siempre en un instante eterno. Antes del espanto y del dolor. Antes del silencio, de la indiferencia, del perverso maleficio que secuestró la inocencia de su alma. Antes de que las hadas traicionaran su magia y los monstruos ganaran, implacables, la batalla. Antes de tantas lágrimas a destiempo derramadas sobre pupitres ardientes de vergüenza y rabia. Antes de aquella última carta… Cuando mi niña era feliz y en mi corazón habitaba la alegría, la poesía y la esperanza.

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Equívocos

 

Cada noche, en la frágil intimidad de un cuarto cerrado, tras la puerta que blinda del mundo una huraña vida adolescente, se obra el milagro. En silencio. Casi en secreto. Al resguardo de miradas indiscretas, al abrigo de perversos comentarios, a salvo por fin de incomprensiones, de juicios y crueles veredictos, de maliciosas sonrisas… entre brochas y pinceles, espuma y brillantina, secadores, lacas y paletas de colores −rojo en los labios, negro en las pestañas, melocotón en las mejillas− poco a poco, muy despacio, desgarro y culpa ceden paso a esperanza y alegría y cual asombroso e insólito truco de magia −abracadabra− una niña entonces sonríe. Continuar leyendo «Equívocos»

Matute, Ana María: Primera memoria

 

Algo había, como un gran mal, debajo de la tierra…

Con «Primera memoria», ganadora del premio Nadal en 1959, inició Ana Mª Matute la trilogía conocida como «Los mercaderes» de la que forman también parte «Los soldados lloran de noche» y «La trampa».

Narrada en primera persona, desde la voz de una protagonista ya adulta que muchos años después recuerda a la niña que fue, es ésta una novela desesperanzada y muy cruel en torno a la pérdida de la inocencia y los inevitables abismos que de improviso y con frecuencia frente a nosotros se abren al alcanzar la madurez. Continuar leyendo «Matute, Ana María: Primera memoria»

Inclemencia

 

Como un enjambre tras recibir la pedrada de un niño, como una marioneta a la que un dios cruel cortó los hilos, como un ángel sin alas en tierra hostil abandonado… Aturdido, perplejo, malherido por tu traición y por tu olvido, clamo tu nombre, suplico tu ayuda, lloro mi espanto y mi destierro. Tú, a mi dolor indiferente, giras el rostro y entonces… entonces al fin comprendo. Triste, incómodo fantasma de una guerra antigua y olvidada, errante peregrino sin asilo, desde mi orilla y tu frontera, noche y día, sin  fe  ni esperanza, pese a todo −¡ay, Europa!−  sueño contigo. Continuar leyendo «Inclemencia»

La golondrina

 

Lo que realmente nos hace humanos es nuestra capacidad de sentir como propio el dolor de los demás.

Inspirada en el atentado islamista que en 2016 tuvo lugar en Estados Unidos, en un bar de Orlando, «La golondrina» (Teatro Olympia de Valencia), escrita por Guillem Clua y dirigida por Josep Mª Mestres, es una reflexión profunda en torno al dolor, al sufrimiento y a las consecuencias del odio. A través de la historia de Amelia, rígida profesora de canto rota por la muerte de un hijo y de Ramón, alumno que reclama su ayuda para, en homenaje a la madre fallecida, poder interpretar la nana que da nombre a la obra, el texto plantea en realidad temas tan hondos como la incomunicación, las relaciones familiares, el miedo, el duelo, la culpa, la vergüenza, la fragilidad del ser humano o el inmenso poder sanador que siempre tienen  amor y  perdón. El modo, al fin, en que  afrontamos el dolor o la importancia del camino a elegir cuando lo impensable, casi lo imposible, sucede. Continuar leyendo «La golondrina»