
Te mostraré el miedo en un puñado de polvo
T.S. Eliot
Recordado especialmente por Retorno a Brideshead, Evelyn Waugh (1903-1966) fue uno de los escritores más incisivos de la literatura inglesa del S.XX. Mordaz, irónico, con un agudo sentido de la sátira y una visión profundamente crítica de la sociedad de la época, sus historias exploran la decadencia moral, el vacío espiritual y la quiebra de las estructuras tradicionales. Novelista pero también autor de relatos cortos, biografías y libros de viajes, su estilo aparece siempre marcado por un claro rechazo hacia la escritura sentimental junto a una permanente búsqueda de precisión y economía de lenguaje.
Un puñado de polvo (1934), citada siempre entre sus mejores novelas, es claro ejemplo de todo ello. Una historia ingeniosa y punzante con una mirada tremendamente crítica hacia el mundo aristocrático y burgués de la Inglaterra de entreguerras: una alta sociedad corroída por el hastío, la frivolidad y la falta de valores, pese a la apariencia de estabilidad y refinamiento que mantiene.
Tony Last, el protagonista del relato, es un terrateniente apegado a la tradición y a su casa de campo, Hetton Abbey, símbolo de un pasado idealizado que ya no existe. Frente a él, su esposa, Brenda, encarna el vacío de la modernidad: aburrida, distante, egoísta, entretenida en aventuras superficiales, deslumbrada por el brillo de una vida social londinense a la que no quiere renunciar.
Dos personajes contrapuestos que muestran el contraste entre la ingenua fidelidad a tradiciones que se extinguen y la mayoritaria indiferencia hacia ellas, ambos incapaces de asumir responsabilidades y ambos atrapados en una cotidianeidad de lo más banal.
También los secundarios que arropan la trama principal refuerzan la imagen de un mundo donde todo es egoísmo y superficialidad, donde ha desparecido cualquier forma de lealtad o compasión y nada parece importar demasiado. Decadencia que el autor deja al descubierto con humor sutil y claro tono satírico, sin esconder el pesimismo de fondo que recorre la novela: la idea de que la modernidad ha despojado a la sociedad de un marco moral coherente dejando al individuo a la deriva, incapaz de comprender el daño que algunos de sus comportamientos causan.
Amena, afilada y muy bien armada, Un puñado de polvo excede la mera sátira social. Waugh va oscureciendo poco a poco la historia hasta convertirla en un reflexión amarga sobre la fragilidad de las relaciones humanas, la incomunicación emocional y el vacío espiritual que traen los nuevos tiempos. Una visión implacable y lúcida de un mundo que desaparece no por grandes desastres sino a base de pequeñas traiciones, a fuerza de apatía, de ceguera e indiferencia ante el sufrimiento ajeno.