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En mi defensa

 

…Por encima de todo, no debo jugar a ser Dios

Juramento hipocrático

Orden, belleza, equilibrio, pureza…

Hubo un tiempo en que rozamos el cielo con los dedos. Un tiempo que huyó de la mediocridad y luchó por la excelencia, que fue mejor porque nosotros tomamos las riendas. Yo lo viví. Yo −último caballero de un reino sin corona− fui su artífice. Mi cuerpo decrépito mantiene intacta su memoria y no, de nada me arrepiento. No me atormenta lo que hice sino lo que dejé de hacer. Un orden superior, más allá del bien o del mal, justificó mis actos. A él me atuve. A mantenerlo destiné mi inteligencia y ofrecí mi lealtad.

¿De qué sirven culpa o remordimientos? No son más que absurdos desatinos. Insensateces que anidan en la mente de los débiles, que frenan el progreso de la humanidad y lo encharcan todo con su llanto.

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Gorz, André: Carta a D. Historia de un amor

 

A ninguno de los dos nos gustaría sobrevivir al otro

Nacido en Viena en 1923, amigo y discípulo de Sartre y de Marcuse, André Gorz (pseudónimo de Gérard Horst) fue uno de los intelectuales más influyentes de la izquierda europea durante la segunda mitad del S.XX. De formación marxista iría alejándose con el tiempo de muchos de aquellos planteamientos para denunciar los errores y abusos del comunismo. Ello, pese a la huella con que marcó su pensamiento, le llevaría finalmente a enemistarse con Sartre. Mantuvo siempre, sin embargo, una postura muy crítica respecto al capitalismo industrial y llegó a ser uno de los principales teóricos de la ecología política.

En 1983 abandonó por completo su trabajo para dedicarse a cuidar de su mujer, Dorine, aquejada de una rara enfermedad degenerativa. Continuar leyendo «Gorz, André: Carta a D. Historia de un amor»

Corazón de rock´n roll

 

Se llamaba Silvia y tenía una banda de rock. Los niños morían por sus huesos, las niñas imitaban con descaro su aspecto de gótica displicente −ojos ahumados, melena azabache, piercings y botas de soldado, calaveras y tachuelas…−, las madres maldecían impotentes tan temible y fatal influencia.

Su voz desgarrada, sus provocaciones de artista transgresora, la rebeldía que apenas disfrazaba la adolescente fragilidad que aún hería su mirada, la convirtieron en estrella de la noche a la mañana. Las radios repetían sus canciones sin cesar, reporteros sin escrúpulos la acosaban inclementes, sus conciertos agotaban en minutos el aforo…

Hasta que, de pronto, un día, la supernova implosionó. Desapareció. Sin rastro. Sin explicación. Abandonó los focos y nadie volvió jamás a saber de la cantante.

«Una carrera truncada, otro juguete roto…», se especuló durante meses. Pero nuevas chicas ocuparon su lugar y, poco a poco, el mundo la olvidó.

A salvo ahora, tantos años después, de aquel extravío, Silvia sueña a veces ese tiempo. Los recuerdos resquebrajan entonces su coraza, rasgan su antifaz de ejecutiva y dejan en su rostro un surco amargo de melancolía. Rehuyó la fama por ganar la vida. No se arrepiente. Pero a veces… algunas veces…

 

 

 

Esta Noche Te Cuento

Catarsis

 

Alicia le contó su rabia de emigrante sin futuro. Alberto sus nostalgias de viejo solitario. Víctor confesó su miedo a los compañeros de colegio. Luisa a la ira de un hombre abandonado. Dorotea lloró sobre su hombro la traición de mil besos mentirosos. Ahmed maldijo la bravura de unas olas homicidas. Junto a Pedro descubrió el vértigo de los días sin empleo. Con Sonia paseó desilusiones por callejas sin salida. Teresa le asomó al dolor de la pobreza. Mateo habló de alcoholismo y soledades… Continuar leyendo «Catarsis»

Eliot, George: El molino del Floss

 

Una mujer no debe ser tan lista, me temo que no le trae más que problemas

Novelista, poeta, traductora, periodista…  mujer obligada a disfrazar su brillantez bajo pseudónimo masculino, George Eliot es el nombre con el que Mary Ann Evans (1819-1880) ocultó durante años su verdadera identidad como estrategia para el análisis e imparcial publicación de su trabajo en un tiempo que no tomaba en serio a las mujeres e infravaloraba su inteligencia de todos los modos posibles.

El molino del Floss es la que, junto a Middlemarch, suele ser considerada mejor novela de la autora. También la más autobiográfica. Repleta de recuerdos y experiencias personales, la trama nos adentra en la vida de los Tulliver, una familia de la pequeña burguesía rural de la Inglaterra victoriana que, en el marco de una sociedad sujeta a rígidos comportamientos y reglas muy marcadas, quedará expuesta a todo tipo de problemas y vicisitudes: económicas, familiares, sentimentales… Continuar leyendo «Eliot, George: El molino del Floss»

Crimen de germanía

 

El poder cree que las convulsiones de sus víctimas son de ingratitud

Rabindranath Tagore

Las campanas de la catedral tañen al toque de maitines. Pronto amanecerá. Las horas se arrastran lentas y el alba apenas todavía rasga la penumbra. Aislado en su mazmorra, con la sola compañía de sus oraciones y el escalofriante arañar de las ratas sobre la paja del jergón que por unas horas ha acogido su reposo, Mosen Joan ha pasado la noche en vela, fija la mirada en el ínfimo rayo de luz que por el ventanuco de su celda con intermitencias se filtraba, inquieto por los gritos y lamentos que tras rejas y paredes presentía, atento al miedo y la desesperación de sus compañeros de infortunio, al turbador murmullo de los operarios que, al otro lado del muro, despreocupados e inmisericordes, durante toda la madrugada prepararon el cadalso. Su ánimo ahora está sereno pero no se engaña, no duda de su suerte. Aquí, en la insigne y muy noble ciudad de Valencia, este nueve de agosto del Año del Señor de 1524 concluye su vida. Nunca para el crimen de germanía −y de ello una oscura conspiración lo acusa− hubo clemencia. Jamás ante tan horrible infamia mostró piedad la virreina. Él sabe que va a morir. Sabe también que el trance no será indoloro y eso le asusta. Pero su alma está en paz y a Dios la fía. Continuar leyendo «Crimen de germanía»

Thompson, Flora: Trilogía de Candleford

 

Conocían el hoy olvidado secreto de cómo ser felices con muy poco

Novelista y poeta autodidacta, Flora Thompson (Oxfordshire, 1876 – Brixham, 1947) es conocida principalmente por su Trilogía de Candleford (Colina de las AlondrasCamino de Candleford y Candleford Green), clásico de la Inglaterra rural victoriana inspirado en su propia infancia y juventud, llevado en alguna ocasión al teatro y, gracias a una serie de la BBC, también a la televisión.

Traducido por primera vez al castellano y presentado en un único tomo, la editorial «Hoja de Lata» recupera ahora el relato de unos años, los últimos del S. XIX, donde ya se vislumbraban los avances científicos,  la industrialización y los grandes  cambios que consolidaría el nuevo siglo. Continuar leyendo «Thompson, Flora: Trilogía de Candleford»

Pérez Galdós, Benito: Marianela

 

¿Y las estrellas qué son?

Las estrellas son las miradas de los que se  han ido al cielo.

Pionero y máximo representante del realismo español, Benito Pérez Galdós (1843-1920) ha llegado también a ser reconocido por buena parte de la crítica como el mejor novelista en lengua castellana tras Cervantes. Autor tremendamente prolífico (novelista, dramaturgo, articulista…), su obra continúa vigente cien años después de su muerte y el humanismo que la recorre continúa emocionando.

«Marianela» es la que cierra el ciclo de las llamadas novelas ideológicas o novelas de tesis y, al parecer, una de las favoritas del autor.

La historia relata la relación que, en un pequeño pueblo del Norte de España, surge entre Nela, una joven huérfana, pobre y no muy agraciada físicamente y Pablo, un muchacho ciego de posición acomodada, a quien ella sirve de lazarillo, que no tardará en enamorarla y llenar su cabeza de ilusiones e imposibles. Continuar leyendo «Pérez Galdós, Benito: Marianela»

Dovlátov, Sergei: La maleta

 

Observé la maleta vacía. En el fondo Karl Marx. En la tapa, Brodsky. Y, entre ambos, una vida perdida, única y sin precio 

Periodista y escritor soviético, Serguei Dovlátov (1941-1990) fue uno de los intelectuales más reconocidos a nivel internacional durante  la segunda mitad del S.XX. Pese a ello, su obra apenas resulta todavía conocida en España. Pasó infancia y juventud en Leningrado (actual San Petersburgo) donde malvivió gracias a diversos empleos que compaginaba con su labor de periodista. Incapaz de burlar la censura de la URSS donde sus escritos nunca llegaron a ser publicados y tras lograr pasar algunos de ellos a Europa de contrabando, finalmente marchó a Nueva York en 1979 donde viviría hasta su muerte en 1990 a la edad de cuarenta y ocho años. Continuar leyendo «Dovlátov, Sergei: La maleta»