
Os aseguro que alguien se acordará de nosotras en el futuro
Safo de Lesbos
Brillan las estrellas sobre los tejados y una luna helada flota en la penumbra. El día ha sido lluvioso y muy gris, algo insólito en esta época del año, tan próximo ya el verano. Pero ahora, barrida de un soplo la tormenta, el cielo se muestra despejado. La noche es fría.
Solitario como un fantasma, un joven recorre las calles de Palermo. Un sentimiento desconocido, algo muy cercano a la congoja, invade su alma. Detiene un instante su camino, aspira el aire limpio de la madrugada y al instante sus ojos se llenan de lágrimas. No sabe bien porqué llora. Nunca fue hombre de ternuras pero la mujer que deja tras él lo ha conmovido de un modo extraño. Descubrió tanta bondad en su rostro, tanta ilusión todavía, tanta dignidad en su cansada vejez.
Desde su Amberes natal, Anton ha viajado hasta Sicilia solo por conocerla. Una mujer menudita, de mirada transparente, vieja como el mundo y casi ciega, es lo que ha encontrado. Con ella ha pasado el día, en el pequeño taller que, pese a no poder ya apenas pintar, aún conserva en la casa familiar. Continuar leyendo «Sofonisba»








