
La fragilidad siempre conduce a la emoción y al miedo
Veinticuatro relatos con nombre de mujer. Veinticuatro historias entrelazadas donde los personajes saltan de una a otra, alternando papeles secundarios y protagonistas para armar un caleidoscopio de voces, un entramado de relaciones y circunstancias que muestran la complejidad de las relaciones humanas, reflexionan sobre el paso del tiempo o se detienen en pequeños momentos de cotidianeidad que van mucho más allá de lo que aparentan.
Melancolía, pérdida, desamparo, rutinas, cansancio, frustraciones, incertidumbre, miedo, cicatrices…., recorren unos cuentos llenos de dulzura y sensibilidad donde arte y literatura aparecen siempre de fondo como tabla salvadora a la que agarrarse para no caer en el vacío. Continuar leyendo «Parades, Ovidio: Frances Farmer no murió en Seattle»








