
Despertador, ojos de sueño, vuelta a clase y a la rutina de una semana interminable. Lunes. ¿A quién le gustan los lunes? A nadie. Álex los odiaba con toda su alma. Ya el domingo por la tarde notaba el mal humor que presagiaba su llegada, preparaba con desgana la mochila y suspiraba por el viernes. Los viernes eran por su puesto su día favorito. Y sin embargo, de un tiempo a esta parte algo había cambiado. La vida se le había vuelto del revés y los lunes le parecían de pronto el mejor día del mundo. Los esperaba con impaciencia, contando las horas para que el fin de semana terminara de una vez, disimulando con los amigos, guardando en secreto su rareza.
La noche del domingo apenas lograba dormir, daba vueltas y más vueltas en la cama y al llegar la mañana saltaba de ella en cuanto la alarma del móvil lo avisaba. Desayunaba deprisa, se vestía con esmero, mucho más de lo que en él era habitual, y salía disparado hacia el instituto. Las caras de sus compañeros en la puerta eran todo un poema. Legañas y cansancio contrastaban con su ánimo contento pero nadie parecía darse cuenta.
«Buenos días, chicos», recibía puntual a sus alumnos la nueva profesora de informática. Y Álex sonreía, clavaba la mirada en su portátil e intentaba sin lograrlo calmar el tambor de su corazón descontrolado.


¡Hola, Marta!
Buena aportación al Tintero.
Me ha gustado mucho el giro con el amor adolescente por bandera. Ver a Álex esperando el lunes con ganas mientras los demás arrastran los pies te saca una sonrisa, pero sobre todo a mí me ha hecho pensar en el tiempo: en lo rápido que pasa y en lo vivas que siguen esas emociones cuando uno echa la vista atrás. Ese corazón adolescente acelerado y esos primeros enamoramientos, ¿verdad? Buen micro, Marta!
¡Un fuerte abrazo!
-Tarkion
Rápido, rápido pasa el tiempo, sí, y qué revolución de sentimientos siempre en esa edad. Me alegra muchísimo que te haya gustado el micro, Miguel. Un beso y muchas gracias.
Hola, Marta. ¡Ay, el amor! La ilusión de encontrarte en el día con aquello que te emociona. El amor, que tiene un poder alquímico, trastocando los sentimientos de rechazo por un día feo y transformarlo en el día favorito de la semana. Me encantó, nos haces recordar esos días adolescentes de mucha ilusión. Abrazo fuerte.
Un poder casi mágico, ¿verdad? Y cuánta dulzura hay en esos primeros amores. Un beso, Ana y muchísimas gracias. Me encanta que te haya gustado.
Hola, Marta, jeje, suponía que iba a ir por ahí la cosa, aunque pensaba que era una compañera, pero algo típico de la edad: enamorarse de un profesor/a. Está claro que el «color» de los días depende de cómo se miren. Buen aporte.
Mil gracias por participar.
Un abrazo. 🙂
Muchas gracias a ti, Merche. Un reto súper chulo.
Hola, Marta. Me ha encantado el giro del lunes como día favorito por un flechazo adolescente, es súper dulce. Me hace mucha gracia el “clava la mirada en su portátil” para calmar a su corazón, le da mucha ternura al personaje. Es que es todo muy «cuqui» y lo digo con todo el cariño del mundo, porque me hace recordar aquellos años.
Un abrazo.
Hola, Eitán. Qué bonito lo que dices. Me encanta que te haya gustado y me ha hecho mucha gracia ese «cuqui» que usas para definirlo, jeje. Sí que son muy tiernos esos flechazos. Besos y muchas gracias.
Hola Marta, que relato tan esperanzador. Que para Álex los lunes merecieran la pena ya es todo un logro. Un relato muy divertido y dinámico y sobre todo que se mueve entre los latidos de su corazón y las pulsaciones de tus dedos mientras escribes. 🙂 Un abrazo.
Ay, los milagros del amor…. Muchísimas gracias, Ainhoa. Me alegra un montón que te haya gustado.
Precioso relato, Marta. Me he sentido muy identificada con el protagonista. Yo también de estudiante (aunque no solo, ja, ja) odiaba los lunes y adoraba los viernes. En mi colegio no había muchos alicientes para que eso cambiara. Era femenino y los profesores eran monjas o ancianos respetables. Otra cosa fue en la facultad. Ahí sí hubo un compañero que hizo que los lunes me parecieran maravillosos.
Un beso.
Hola, Rosa. Pues sí, creo que todos odiamos un poquito los lunes, jeje, pero a veces, mira, surge algún aliciente…. Me alegra mucho que te haya gustado el cuento. Un beso y muchísimas gracias.
Hola Marta! Es encantador tu relato! Y es que el enamoramiento no sabe de calendarios, va siempre por libre! Je, je! A su aire y a contracorriente! Un abrazote!
Un beso, Marifelita. Muchísimas gracias.
Hola, Marta. Un relato muy simpático. Ya venía imaginándome, mientras leía, que el cambio repentino de día favorito se debía a cuestiones amorosas. Ja, ja.
Un saludo.
Muchísimas gracias, Cynthia. Contenta porque te haya gustado.
El enamoramiento nos hace cambiar incluso de gustos y costumbres. La espera para a ver a la persona con la que uno desea estar resulta inteminable, pero al final compensa. El amor adolescente tiene esas cosas.
Un abrazo.
Menudo mérito, ¿verdad?, el de ese amor que hace esperar el lunes con ilusión. Casi un milagro, jeje.
Hola, Marta, que bonito lo has narrado, los detalles se ven con claridad y ese cambio emocional de los lunes hace brillar la luna en pleno día, ja, ja. La imagen es muy apropiada para el personaje enamorado, así es como se entrena el corazón para la llegada del amor verdadero. Un abrazo.
Ay, qué bonito lo que dices, Harolina y qué dulces siempre esos amores adolescentes, ¿verdad? Me alegra un montón que te haya gustado. Muchísimas gracias.
si el viernes tiene magia, me gustan mucho
Un día bonito, sí.
El amor a esas edades es explosivo y si aún encima te enamoras de tu profe de informática el Lunes en clase todo una alegría.
Un abrazo Marta
Un beso, Puri. Muchas gracias.
Hola Marta. Desde luego, el amor todo lo puede. Convierte los lunes del odio recalcitrante y el mal humor, en el mejor día de la semana. Eso sólo se vive una vez, eso se llama «primer amor adolescente» y nos hace sentir ternura y recordar días pasados y suspirar. ¡Ay!
¡Precioso micro, me ha encantado! Por unos segundos, he vuelto atrás en el tiempo y se me ha puesto esa sonrisa tonta que tanto dice sin decir nada.
Felicitaciones y un abrazo fuerte de Marlen.
Muchísimas gracias, Marlen. Cuánto me alegra lo que dices. Un beso grande.
¡Hola, Marta! Bueno, bueno… Lo primero que veo es que Cuentos Vagabundos ha cambiado a una nueva casa muy, pero que muy chula. Enhorabuena! Yendo al micro, ay… quién no se ha sentido atraído por un profe. Yo recuerdo una de catalán, a mis tiernos 15 o 16 años que se me sentaba en la esquina de la mesa y alguna vez me tocaba el hombro… Tu micro es un muy buen ejemplo, en mi opinión, de la distancia sideral que existe hoy día entre la realidad y esa burbuja ideológicomediática que vemos en las redes o en prensa. Seguramente, una historia así acabaría con la profesora vilipendiada y hasta expulsada del colegio por pervertir al menor. Eso harían esos iluminati de la moral. La gente normal lo vemos como algo normal, tan normal como que en nuestra juventud la mayoría lo vivimos y, como este servidor, hubiera estado encantado de haber sido «pervertido» por ella. Un abrazo!!
Hola, David. Pues sí, esos flechazos adolescentes son algo casi inevitable, ¿verdad?, y tan intensos como suele serlo todo a esa edad. Me alegra mucho que te haya gustado el micro y la nueva página, había que renovarse un poquito. Un beso y muchas gracias. Genial tenerte otra vez por aquí.
Solo podía ser el amor, aunque sea el no correspondido, o ¿quien sabe?
No iba a ser porque los futboleros van a hablar de ls goleadas del domindo. Esto viene a cuento de la goleada que esta dando el lunes al resto de dias de la semana.
Abrazooo
Hola, Gabilliante. Pues sí, el lunes va ganando el reto por goleada, jeje.
Hola, Marta. Tu historia tenía que tener una trampa, ya lo sabía yo jajajaja. Nadie disfruta los lunes, si no es por puro amor, claro está. Encima, si se trata de un amor adolescente, la historia cobra aún más sentido. ¿Quién sino podría estar tan loco como para querer que sea lunes? Esos amores imposibles, cargados de recreaciones mentales y que, gracias a ellos, todos vivimos auténticas películas en nuestras cabezas de las que fuimos protagonistas. Quizás, incluso, con más sentimiento y seriedad aportado al papel que muchas estrellas de Hollywood. Da para escribir la adolescencia… y mucho jajajajaja. Buen micro. Me ha gustado.
Un saludo
El milagro del amor, jeje. Muchísimas gracias, Ulises. Me alegra que te haya gustado.
El amor hace de los lunes domingos de continuo. El estar cerca del amado hace feriados todos los días.
Abrazo de martes.
Mágicos los efectos del amor, jeje.
Hola Marta, una de dos, o al chaval le gusta mucho la informática, o le gusta la profesora que imparte la asignatura, y creo que es más bien lo segundo. Según iba leyendo pensé que se habría enamorado de alguna compañera de clase, pero la cosa iba mucho más allá. Hay que ver como cambia la percepción del lunes en función de las circunstancias, ya podían ponernos una profesora de informática en el trabajo jaja (o profesor para las chicas y gays, que algún bienpensante se quejará si no lo digo) . Un abrazo.
El amor todo lo puede, jeje. Gracias, Jorge.
Qué bonito, Marta, por fin alguien a quien le gusten los lunes. Pensé que era algo más mágico, y al fin lo fue, la magia del primer amor. Eso sí que anima a empezar los lunes.
Un fuerte abrazo!
Poderosa, ¿verdad?, la magia de ese primer amor. Muchísimas gracias, Pepe. Me encanta que te haya gustado.
Hola, Marta! Claro que el día del reencuentro con el amor es un día especial! Y en este caso no se siente como lunes, se siente como un San Valentin!
Un abrazo
Un beso, Mirna. Muchas gracias.
Hola, Marta.
Cómo no, el flechazo adolescente hacia una nueva profesora (y de Informática, je, je, je) tenía a la fuerza que ser el detonante de ese cambio radical de preferencia si de los días de la semana estamos hablando. Pero, claro, una vez visto, «todo el mundo listo»…
Buena propuesta, me ha gustado por su elegancia, te felicito.
Te envío un fuerte abrazo.
Un beso, Patxi. Muchísimas gracias. Contentísima porque te haya gustado.
Its Amazing