
Pero no me moriré hasta que llegue mi nieta. Esperaré a que llegue mi nieta para morirme
El viejo marqués de Brixia agoniza en su palacio florentino y, como dicta la tradición, la familia entera ha acudido a despedirle. Su mujer, sus sobrinos, los hijos de estos, también el servicio, todos aguardan un final que parece inevitable. Pero él se rebela contra la enfermedad y contra el tiempo. Sus asuntos aún no están en orden y no, no morirá, no todavía. Su única nieta, Alba, va de camino a Florencia desde Norteamérica y precisa hablar con ella. Es la única persona en quien confía, la única a quien puede encomendar la misión que él ya no podrá cumplir en vida.
La niña tiene en ese momento catorce años y pronto se convertirá en la depositaria de un secreto familiar y un encargo que podría cambiar su destino.
Así comienza la historia de Alba Grey, un personaje poderosísimo en torno al cual la autora arma una trama tremendamente ágil y envolvente, muy cosmopolita, que ambienta en la Europa de entreguerras y hace saltar de Florencia a El Cairo, pasando luego por Nápoles y La Toscana, en un recorrido temporal de varios años que dan cuenta del crecimiento vital de la protagonista.
Repleta de tramas y subtramas, la novela es brillante en cuanto a la construcción de personajes de gran hondura psicológica, en la forma de mostrar sus emociones, de caracterizarlos a base de diálogos ingeniosos y rapidísimos, salpicados de humor e ironía, en el mantenimiento de un ritmo narrativo que no decae en ningún momento y alterna giros inesperados, en la sutileza con que muestra la situación de la mujer en la élite social de la época y reivindica para ella otro papel.
Aventura, pasión, tradición… confluyen en una historia publicada por primera vez en 1947, amena y muy exitosa en su momento, pero caída luego en el olvido, igual que el nombre de una autora, Elisabeth Mulder (1904-1987), que tocó todos los géneros: poeta, ensayista, traductora, crítica literaria, narradora por encima de todo, nacida en Barcelona de padre holandés y madre puertoriqueña, políglota, cultísima, muy moderna en los temas que aborda y en la forma de hacerlo, miembro de las tertulias literarias más famosas de la época, reclamada en todos los ambientes culturales y bien considerada por la crítica, pese al desconocimiento que de su obra se tiene en la actualidad.
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