Algo perfecto

 

 

Mis tres libros favoritos, el aroma del café, un destello de sol en la ventana, la complicidad de tu mirada, el balbuceo de un bebé, las tardes de cine, el rumor de las olas en verano, la ternura en las caricias, los juegos de los niños en el parque, una flor deshojada en su vaso de cristal, el gesto amable de un desconocido, las horas de lectura, el sabor del chocolate, la alegría de un encuentro inesperado, los bailes tontos en medio del salón, tu risa, la compañía de la radio en las mañanas… Las arrugas de tu rostro, el calor de tu mano en la mía, la paz que inunda despacito mi alma, el suspiro con que se la lleva el alba… Y esa lágrima que, al cerrar mis ojos, escapa de los tuyos, serena y resignada.

Libro del que procede la primera frase: La delicadeza de David Foenkinos (los tres libros favoritos es la frase original, en realidad).

23 opiniones en “Algo perfecto”

  1. hola Marta, un relato muy poético, muy tierno, muy evocador, lleno de bonitos recuerdos, y acciones placenteras. Un abrazote.

  2. Ostras, Marta, me has sorprendido con este relato tan poético donde solo enumeras anhelos pero con una fuerza emocional que estremece. Qué original, distinto y, aunque puede que el final sea un poco dramático, me ha llenado de paz mañanera. Muchas gracias por compartirlo.
    Un abrazo!

    1. Ay, Pepe, pues cuánto me alegra lo que dices porque era justo lo que pretendía: contar ese último momento desde la serenidad y el agradecimiento de lo vivido. Me encanta que te haya gustado. Muchísimas gracias.

  3. ¡¡Qué bonito, Marta!! Se ve que todas esas cosas sencillas son los buenos recuerdos que se lleva ella de este mundo. Hay que saber apreciar los pequeños detalles porque grandes acontecimientos hay pocos y no siempre felices.
    Un beso.

  4. Hola Marta, no sé si esto era para publicarlo o para guardarlo en un cajón, pero a mí me ha llegado al fondo. La forma en que juntas un bebé que balbucea con una lágrima resignada me ha recordado que la vida se compone exactamente de eso: de cosas minúsculas que, al final, pesan más que cualquier gran discurso. Ese paso del ‘tú’ al ‘yo’ y al ‘nosotros’ en solo dos frases es pura magia. Abrazos virtuales desde Venezuela

    1. Hola, Raquel. Muchísimas gracias. Me alegra un montón que te haya gustado porque, sí, son esas pequeñas cosas que a veces pasan desapercibidas las que marcan los momentos de felicidad.

  5. Hola Marta. Has descripto, con una precisión que me asombra y me encanta, el momento «Agradecimiento» que, desde hace bastante tiempo dedico en mi desayuno a «agradecer» a los seres y los pequeños y maravillosos detalles que nos acompañan en el día a día. Esos que suelen pasar desapercibidos y hacen la vida más fácil y más alegre.
    Un abrazo fuerte de Marlen.

  6. Hola, Marta, tu relato es una pequeña joya. Lo que da aún más profundidad es el remate, con esa lágrima que corre, y que nace del amor, del agradecimiento, de la paz. Puede ser una pareja (quizá algo más mayor que la narradora) o una figura parental. Un trabajo que nos transmite muchísimo y nos da para la reflexión. Te felicito. Abrazo fuerte.

  7. Buenas, Marta.
    Un relato corto pero lleno de imágenes y sentimientos. Es increíble que con tan pocas palabras hayas podido evocar tantos recuerdos.
    Un saludo.
    Irene

  8. Hola Marta! Tu escrito es realmente poético! Todas esas pequeñas cosas que nos reconfortan a nosotros al leerlas y tambirn a la protagonista, que ya ha llegado a ese momento final de paz! Un abrazote!

  9. Hola, Marta. Pues viendo los comentarios sí que entendí el final… La muerte de ella.
    Algunos dicen que es un relato tierno, pero para mí es como una naranja que es el dulce al principio, pero que luego de deja un regusto amargo. Bien logrado,

Deja un comentario