
Los seres humanos pueden decepcionar, cambiar o alejarse, mientras que los perros aman con una fidelidad absoluta.
Humor, nostalgia, ternura, ironía… conviven en estas memorias que Elizabeth Von Armin (1866-1941) insiste en no calificar de tales, narradas a través de los perros que acompañaron su vida. Autora de novelas memorables (Elizabeth y su jardín alemán, Un abril encantado, Vera, Expiación, Amor…), esta es quizá su obra más íntima y entrañable, una colección de historias protagonizadas por los catorce perros que tuvo a lo largo de su vida, donde inevitablemente acaba escribiendo sobre sí misma.
Nacida en Sidney en 1866 con el nombre de Mary Annette Beauchamp y criada en Inglaterra, la vida de Eliizabeth Von Armin aparece marcada por los viajes, dos matrimonios infelices, la maternidad, el éxito literario y una inquebrantable independencia intelectual. En una época en que pocas mujeres lograban construir una carrera literaria, ella lo hizo. Publicó más de veinte libros y ganó el reconocimiento de miles de lectores.
En Todos los perros de mi vida (1936), Von Armin desvela su faceta más personal. Tiene ya setenta años y al escribir sobre sus perros comienza también a desgranar recuerdos, convirtiéndolos así en testigos silenciosos de alegrías, pérdidas, matrimonios, mudanzas, desencantos…
Sin sentimentalismos excesivos y con mucho humor describe sus travesuras, sus rarezas y personalidades con el mismo talento con que retrata las de las personas. Hace a cada uno de ellos protagonista de un capítulo y sobre todos narra anécdotas y situaciones salpicadas de emoción e ironía con una naturalidad y una viveza maravillosas.
Los perros no son para la autora mascotas, son compañeros de vida capaces de ofrecer una lealtad tan absoluta y desinteresada como nunca podría serlo la de una persona.
Hilo conductor ─el vínculo que mantiene con ellos─ para una reflexión sobre la memoria, los afectos o la identidad que, entre líneas, nos asoma a un contexto histórico en proceso de cambio profundo y a la intimidad de una mujer extraordinaria, siempre desde la sutileza y con una mirada cálidamente humana.
Me encanta esta autora. No he leído mucho, tan solo tres libros, pero me han encantado. Este no era de los que más me apetecían (los perros como protagonistas no es lo que más me atrae), pero tras leerte, veo que hay mucho más y que una autora como esta seguro que ha sabido hacer de maravilla.
Un beso.
Hola, Rosa. Sí, a mí también es una autora que me gusta muchísimo y me parece que sigue siendo muy actual tanto en los temas como en la forma de contar. Logra una combinación muy especial entre sutileza e ironía y muestra siempre muy bien también el contexto histórico. Aquí los perros son la excusa para rescatar algunos momentos de su vida tratando de no exponerse demasiado. Creo que te puede gustar si te animas con él. Un beso y muchas gracias.